12 octubre 2005

La última peli: Fahrenheit 451

País: Gran Bretaña
Año: 1966
Título original: Fahrenheit 451
Guión: Jean-Louis Richard según la novela de Ray
Bradbury
Director: François Truffaut
Actores: Oskar Werner, Julie Christie, Cyril Cusack,
Anton Diffring.

Por más extraordinario que nos resulte, el cine suele toparse con una barrera o traba que entorpece, frustra y, en el peor de los caos, arruina las adaptaciones de obras literarias. Algunos entendidos explican este fenómeno a partir de diferencias irreconciliables entre formatos o “soportes". Otros aluden a la propia película que nos hacemos mientras leemos determinado libro, y que siempre superará la propuesta de cualquier director, por más talentoso que sea.

Afortunadamente, toda regla tiene su excepción y, de hecho, el Séptimo Arte ha sabido plasmar la esencia de algunas novelas. Éste es el caso de la futurista Fahrenheit 451, escrita en 1953 por el norteamericano Ray Bradbury, y llevada a la pantalla grande en 1966 por el francés François Truffaut.

Más allá de las críticas que se le hicieron (son recordadas las que se quejan de una mala elección del elenco y de una interpretación muy personal del final de la historia), el director de Los cuatrocientos golpes y Jules et Jim propone una versión interesante que, a casi cuarenta años de realizada, mantiene su vigencia. Así, quien haya leído el libro de Bradbury sentirá que la esencia de la trama es respetada y volverá a compenetrarse con el drama de ese bombero del futuro entrenado para quemar libros.

Cuando uno repasa las reseñas de la época, llama la atención el menosprecio por el trabajo del actor principal, Oskar Werner (incluso ciertos críticos lamentan que el rol no haya quedado en manos de Paul Newman, tal como se había pensado en una primera instancia). Sin embargo, la composición de Montag es irreprochable: basta con detenerse en su mirada para percibir la toma de conciencia y la paulatina transformación del personaje.

De Julie Chistie tampoco se habla muy bien. Pero -seamos honestos- ¿por qué pedirle peras al olmo? ¿Qué puede pretenderse de quien quedó eternamente pegada a la insulsa La novicia rebelde? A lo sumo, en este punto sí deberíamos coincidir con aquellas críticas que acusaron a Truffaut y su equipo de haber hecho un mal casting.

En definitiva, probablemente ésa sea la objeción más importante que podamos atribuirle a Fahrenheit 451. Por lo demás, se trata de un título muy recomendable: para recordar a dos grandes como Truffaut y Bradbury, para disfrutar de un casi “clásico” y para comprobar que, a veces, cine y literatura bien pueden ir de la mano.

Extraido de http://www.nosoloblogs.net/archivos/fahrenheit-451/

Esta película esta obviamente basada en la novela de Bradbury pero presenta bastante diferencias en cuanto a desarrollo del guión, la idea básica es la misma, pero Truffaut añade y quita cosas del libro o desordena los acontecimientos que transcurren en él. Logicamente tiene que adaptarse el libro a los 112 minutos que duran la cinta. En alguna de estas obligadas adaptaciones tenemos por ejemplo el final, que se endulza notablemnte en la película bastante más que en la novela para que quede más “cinematográfico”. [...]

Los actores son Oskar Werner y Julie Christie, la cuál interpreta dos papeles, como la joven vecina de Montag ,Clarisse y como la mujer del mismo. Esta actriz aparece en películas famosas como Doctor Zhivago y Chinatown.

La película cuenta con una estética “setentera” y unos efectos especiales no muy espectaculares, pero a mi personalmente me gusta cómo está rodada y la belleza visual de alguna de las escenas. Sin ir más lejos, los créditos que son leidos por un contundente voz de una narradora acompañado por las imágenes de las antenas de televisión de varias casas. Por supuesto “sólo” son hablados, ya que todo el material escrito está prohíbido y debe ser destruido.

Es la primera película de François Truffaut en color y su única rodada en lengua inglesa. Los libros que se queman en ella son los favoritos del director.

A continuación os dejo un interesante diálogo entre Guy Montag, el protagonista de la novela y su Jefe de brigada de bomberos.

Biblioteca

“Todo esto es nuestro (Refiriendose a una biblioteca personal que acaban de encontrar), escucheme, a todo bombero una vez al menos en su carrera le tienta saber lo que contienen estos libros, incluso daría su vida por ellos, bien pues puede creerme Montag no hay nada en ellos ¡¡ Los libros no dicen nada !!
Mire, todo esto son novelas, tratan de personas que jamás han existido, las gentes que las leen quedan descontentas de sus propias vidas y sienten deseos de vivir de otro modo, lo que jamás podrá ser en la realidad”

Entonces llega otro bombero y les dice que hay que quemar la casa por completo. Pero el jefe continua con su “discurso”.

“Vamos Montag todo esta filosofía hay que hacerla desaparecer, es peor aún que las novelas, pensadores, filosófos, todos dicen exactamente lo mismo Sólo yo tengo razón los demás… son idiotas. Los de un siglo nos dicen que el destino del hombre está trazado de antemano, los del siguiente nos dicen que tiene libertad para elegir… cuestión de modas nada más, la filosofía es lo mismo que… falda corta este año, falda larga el año que viene.
Mire, todo vidas de hombres muertos, Biografías se llaman y autobiografías. Mi vida, Mi diario, Mis memorias, Mis.. memorías íntimas. Naturalmente al empezar sólo les movía el deseo de escribir pero tras el segundo o tercer libro sólo querían satisfacer su vanidad, destacarse de la masa, ser distintos, sentirse con derecho a despreciar a los demás…”

Mientra él sigue hablando de los premios literarios Montag coje un libro sigilosamente y se lo guarda, el Jefe no se da cuenta.

Robinson Crusue, a los negros no les gustaba debido a su criado Viernes y Nietzsche…, ah Nietzsche a los judios no les gustaba Nietzsche. Un libro sobre el cáncer de pulmón, los que entonces fumaban cigarrillos cojieron panico, asi que para tranquilidad de todos lo quemaremos. Ah, este debe de ser muy profundo… La ética de Aristoteles, cualquiera que lo haya leido a la fuerza ha de considerase superior al que no lo ha leido y es inutil, comprendalo, todo hemos de ser iguales, sólo se alcanza la felicidad estando todo el mundo al mismo nivel, por eso debemos quemar los libros Montag, todos los libros…”

Mein Kampf


“Hay peores cosas que quemar libros, una de ellas es no leerlos.”

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